Cuando el paciente se ve sometido, bajo su juicio, a una mala praxis médica, hay varias instancias judiciales a las que recurrir para interponer la oportuna reclamación. En estos casos, un informe médico pericial realizado por un perito médico es absolutamente necesario para contar con una segunda opinión fiable. Este informe puede comprender un aspecto o varios, desde una valoración del daño corporal hasta un informe psicológico, pasando por una valoración incapacidad.
En VAYPEM se ofrece una red de médicos valorados en todo el ámbito nacional, además de centro de rehabilitación propios y concertados. En ellos, se realizan todas las pruebas complementarias necesarias, intervenciones quirúrgicas, pruebas diagnósticas y consultas tanto de traumatología como de otras especialidades. En todos los casos, la labor del perito es certificar el alcance y valoración del daño corporal para que su certificación pueda dar fe del estado en el que se encontraba el paciente en el momento de realización de dicha prueba.
Toda persona que sufre un daño, por enfermedad o accidente, puede acudir a un médico perito Son muchas las situaciones donde la actuación de un perito médico es necesaria para realizar una valoración médica: accidentes de tráfico, enfermedades comunes, accidentes laborales o la contratación de seguros. Los pasos a seguir para realizar tanto un informe psicológico como una valoración daño corporal son muy sencillos, y el equipo de profesionales le guiará durante todo el proceso, para que reciba el asesoramiento adecuado.
Un perito del ámbito sanitario realiza la peritación médica poniendo todos sus conocimientos al servicio del paciente. Su papel es el de asesorar para certificar el cambio que se ha producido en la salud del interesado, ya sea por causa de una enfermedad o por un accidente, tanto dentro del ámbito laboral como dentro del tráfico. De esta manera, en las posteriores alegaciones o si hay un desarrollo judicial, el informe médico pericial será una prueba perfecta para presentar ante cualquier litigio.
Una de las ventajas que ofrece el perito es la rapidez e inmediatez con que realiza sus informes. El paciente recibe en el mismo día en que solicita la prueba una respuesta, ya que en estas ocasiones la celeridad es uno de los requisitos que han de cumplir, en aras de que la certificación médica sea lo más adecuada posible, y se ajuste de manera fidedigna al estado del paciente. La asistencia durante todo el proceso, incluyendo el momento del juicio, es vital en su praxis, de manera que pueda ratificar de manera personal el informe realizado en el momento en que se acudió a él para que prestase sus servicios.